Coronavirus: paciente cero de Argentina

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Coronavirus: paciente cero de Argentina

Se llama Claudio Ariel P. y seguirá aislado y con tratamiento al menos una semana más. Su pasión por los viajes y el sushi.

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a conferencia de Ginés González García el martes 3 de marzo confirmó la preocupación de muchos: el coronavirus (COVID-19) había llegado a Argentina. El paciente que lo contrajo había vuelto de un viaje por Italia el primer domingo de marzo y, al sentir síntomas que podían indicar que tenía la enfermedad, acudió a un sanatorio privado de Barrio Norte. Allí le tomaron muestras que enviaron a la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud (ANLIS) “Dr. Carlos Malbrán”, donde constataron que el caso era positivo. 

Lo cierto es que, lejos del panorama caótico que se auguraba si el virus aparecía en el país, la situación fue mucho más calma. Claudio Ariel P., el hombre de 43 años que se encuentra internado, había seguido todos los pasos y protocolos necesarios para no provocar contagios. Incluso, la gravedad de su estado es leve, se encuentra bien anímicamente y está en aislamiento para evitar cualquier tipo de contacto. 

Las primeras dos noches las pasó en el “Swiss Medical Center”, un edificio en Avenida Santa Fe y Pueyrredón que, según afirmaron en un comunicado de la institución, no tiene conexión edilicia con la Clínica y Maternidad Suizo Argentina. La noche después de la conferencia del Ministro de Salud lo trasladaron al Sanatorio Agote, donde permanece en observación y se espera que se quede siete días más. 

Su perfil. Claudio Ariel P. es un comerciante y empresario que fue parte de firmas dedicadas a la construcción y a la industria textil. Vive en un lujoso edificio en Puerto Madero, a metros de uno de los diques de ese barrio, y goza de un buen pasar económico. Así, comparte fotos en varios lugares del mundo y paseando en embarcaciones. En sus últimas vacaciones, que tuvo entre el 19 y el 29 de febrero, visitó España, Hungría y Milán. Se supone que en esta última ciudad contrajo coronavirus, ya que en Italia se transmitió con rapidez la enfermedad, llegando a casi 3.300 la cantidad de personas contagiadas y con un total de 148 víctimas fatales.

Otro indicador de sus gustos de lujo, y también de su buen humor, es el video que grabó desde la clínica luego de que le diagnosticaran coronavirus. En tono de broma le pregunta a una enfermera, que trabaja totalmente cubierta, con protección en los ojos, barbijo, guantes de látex y un mameluco descartable: “¿No sabés a qué hora me traen la comida, no? ¿Sushi hay?”, dice divertido.

Su buen ánimo y relajación demuestra lo que confirmaron las autoridades de salud al asegurar que su estado de salud general era bueno. 
En ese sentido, y para evitar la alarma social, cabe destacar que las posibilidades de contagio son muy bajas. Por un lado, el paciente no tuvo contacto con otras personas desde que arribó al país, salvo su hermano. 

Por otro, apenas se sintió mal acudió a un centro de salud. Al percibir fiebre, tos y dolor de garganta, hizo la consulta médica, razón que hizo que González García destacara la “intensa” colaboración del hombre para con las autoridades. 

Por último, ni él ni los otros pasajeros del vuelo de Alitalia en el que se trasladó presentaban fiebre o síntomas cuando llegaron a Ezeiza. Además, el hecho de que haya viajado en primera clase y solo se haya contactado con su hermano cuando lo fue a buscar al aeropuerto, también achicó mucho las probabilidades de transmisión del virus. Los otros pasajeros también se encuentran en observación.

De todas formas, Claudio Ariel P. seguirá aislado y con tratamiento al menos una semana más, momento en el que le realizarán los estudios correspondientes. Fernán Quirós, ministro de Salud de la Ciudad de Buenos Aires, explicó: “Si todo sigue como está, dentro de siete días le van a hacer los hisopados correspondientes y se va a chequear si continúa la permanencia del virus en las vías aéreas. Si las pruebas dan negativas, podrá irse a su casa. En cambio, si la infección continúa presente, será sometido a estudios cada 48 horas hasta que desaparezca la enfermedad”.
Así, para cuando vuelva a la cotidianeidad el coronavirus no estará en su cuerpo y las posibilidades de contagio serán nulas. 
Los siete aislados. Aunque ninguno de los pasajeros que viajaba en el mismo vuelo que Claudio Ariel tenía síntomas cuando bajaron del avión, siete de ellos fueron contactados por las autoridades sanitarias para ser controlados.

El criterio para definir quiénes podían correr peligro fue seleccionar a los que estaban situados en un radio de dos asientos cerca del caso confirmado. De esta manera, se dispuso que se realizaran estudios las dos personas que estaban sentadas delante de él, las dos que se sentaron detrás y las que se encontraban a sus costados. Además, también quedó aislado su hermano, que tuvo contacto directo con el paciente.

Todos ellos deben estar durante 14 días en sus casas, período en el que serán monitoreados por autoridades sanitarias que evaluarán que no presenten signos y síntomas, incluida fiebre, tos o dificultad para respirar.

Quirós explicó en una entrevista televisiva: “Se les preguntará qué hicieron y dónde estuvieron desde que llegaron al país. Hay algo importante para transmitir: nosotros vamos a hacer el seguimiento de todos los contactos, pero es importante transmitirle a la gente que mientras la persona no haga la incubación completa y se enferme, no contagia. Con lo cual no es una cadena infinita”, expresó para llevar tranquilidad a la comunidad. 

Dentro de sus casas no deben compartir platos, vasos, cubiertos, toallas, almohadas u otros artículos, además de que tienen que lavarlos “minuciosamente”, según expusieron desde Salud. Además, también indicaron que deben lavarse las manos de manera frecuente con agua y jabón durante al menos 60 segundos, ventilar regularmente los ambientes y desinfectar superficies comunes de la casa como mesa, escritorios, mesadas con una solución de agua e hipoclorito de sodio (colocar 100 ml de lavandina de uso doméstico en 10 litros de agua).

Otra de las medidas estatales que se tomaron fue habilitar la línea 107 en la Ciudad de Buenos Aires para que los que hayan viajado a lugares donde esté la infección y tengan síntomas compatibles con la enfermedad puedan hacer un llamado de consulta sin saturar a los hospitales y evitando la posibilidad de propagación al acercarse a las instituciones. 

Fuente: Noticias


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